Seguidores :D

martes, 16 de noviembre de 2010

Otoño (:

No sé discernir entre la fuerza de tu abrazo y un abrazo de los tuyos fuerte. Quedo encajada como folio en un sobre, y tu cara, el sello. El destino es el mismo que el de empezar en los ojos y finalizar estirando los dedos de los pies. Ahí sé lo que es tu cara: una estampa de un país al que no he puesto nombre.

No te sirve el dinero para comprarte corbatas que alegren tu cuello. Te sirve el cuello, y el dinero, para pagarte felicidad en días de pena. En sobremesas de contrabando. Para sacudir en la calle las hojas secas y crujir el asfalto. Para calibrar el sonido del aire al rozar 23 robles. Y 17 encinas.

El niño que eres existe en el borde de tus uñas al que te asomas en arañazo de ombligo. Yo todavía no he crecido. Tú eres el niño.

Llévame al buzón.

Cierra la carta con la saliva de los besos que no diste a deshoras porque malditas las horas en que no te atreviste. Y mi cara, el sello. El siguiente paso es caer abatidos...los dos... batidos. Con una montaña de nata jugando a desprenderse de tus esquinas. Cuando no es nieve, sino nata. Dulce. Somos dos niños jugando con nata.

Porque hace frío. Porque va a comenzar el otoño. Y se caen las hojas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario